INNOVARE CIENCIA Y TECNOLOGÍA VOL. 11, NO. 2, 2022
Disponible en CAMJOL
INNOVARE Ciencia y Tecnología
Sitio web: www.unitec.edu/innovare/
1
Autor corresponsal: rafael.delgado@unitec.edu.hn, Universidad Tecnológica Centroamericana, Campus San Pedro Sula
© 2022 Autores. Este es un artículo de acceso abierto publicado por UNITEC bajo la licencia http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0
Editorial
Cerrando el Bicentenario de Independencia
Closing the Bicentennial of Independence
Rafael Delgado Elvir
1
Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales, Universidad Tecnológica Centroamericana, San Pedro Sula, Honduras
Entre las crisis estructurales y coyunturales del momento,
agregado a cierto desdén por parte de la región entera,
Centroamérica conmemoró durante los últimos doce meses,
los 200 años de la independencia política del Reino de
España. Fue un momento propicio para el análisis
retrospectivo y prospectivo, para revisar las lecciones
aprendidas, a como de las oportunidades que se le
presentan a la región en el mundo de hoy.
En ese afán, el país fue testigo de encomiables esfuerzos
que desde la Academia y desde algunas instituciones
referentes se desplegaron por entrar en el análisis de la
complicada trama de la región centroamericana desde la
independencia, pasando por las luces y sombras de sus 200
años de historia, hasta tirar líneas sobre el potencial hacia el
futuro.
Desde UNITEC estamos muy satisfechos por haber
promovido la reflexión a través de conferencias magistrales,
foros, así como por medio de diferentes actividades con gran
contenido cultural y educativo, interesantes reflexiones y
también con propuestas por Honduras. Entre las
conclusiones relevantes que surgieron a partir del estudio del
ayer, hoy y el mañana de la región, así como de Honduras y
que afloraron en la conmemoración del Bicentenario, nunca
fal la referencia obligada a la ciencia, a la educación y a la
cultura como áreas desencadenantes de procesos
transformadores en las sociedades.
El consenso se mantiene, al menos en el debate
académico, que se les debe dar un mayor contenido y forma
a las distintas expresiones del saber humano durante las
últimas décadas y siglos y en diferentes países del mundo,
para poder acercarnos a un futuro centroamericano dentro de
la prosperidad anhelada. De ello, podemos decir con
seguridad, ha habido desde el inicio de nuestra vida como
nación, referentes importantes que han advertido con
profundo análisis y convicción sobre el papel protagónico de
la ciencia.
No faltaron las advertencias de enmendar el camino, de
salir de la improvisación y la mediocridad, para entrar por la
senda del conocimiento científico. Lamentablemente, esas
voces no han sido escuchadas ni tampoco se les ha dado vida
en el quehacer diario de la sociedad hondureña. No podemos
hablar de lo anterior sin pensar en José Cecilio del Valle,
uno de los principales fundadores de la república
centroamericana y referente sobre el papel de la educación
y la ciencia en estos doscientos os de historia. La vida de
este científico y político estuvo marcada por la dedicación al
estudio y con énfasis en el desarrollo sobre la base del
conocimiento científico. En sus años jóvenes, llegó al
entorno académico en el momento de las grandes reformas
de la Universidad de San Carlos en Guatemala, cuando el
dogma fue sustituido por los principios de la Ilustración, que
siguiendo a Kant, promovían el ¡Sapere aude!
Desde muy joven, como funcionario de la vieja estructura
colonial, Valle promovió el pensamiento científico. Su
primera obra de política pública quedó plasmada en los
lineamientos para la recuperación de la agricultura
centroamericana afectada por la plaga de las langostas. Sus
recomendaciones se basaron en el estudio del insecto, los
daños que causaba y las medidas a aplicar por diferentes
actores para combatirlo. Desde ese momento de su vida
como profesional, dejó plasmada su compromiso con la
Ilustración, que a su parecer dea estar presente en las obras
y planes de cualquier país y en especial de los gobernantes.
Sería larga la lista de hechos que constatan esa vocación
por la ciencia como vehículo transformador de la realidad.
Precisamente, uno de esos hechos que marcaron la vida del
estadista José Cecilio del Valle, fue su encuentro con la
Economía Potica, joven ciencia para ese entonces. La
conoció por primera vez a través de los economistas
españoles, principalmente -como el mismo lo indi- por
medio de Gaspar de Jovellanos (1744-1811) ilustrado
español reformador de la agricultura, profundizando luego
el estudio de la misma con los economistas clásicos ingleses.
Concibió la econoa como una ciencia útil para el
desarrollo y promovió su estudio regional. El conocimiento
sobre esa ciencia en las manos y en la voz de Valle fue una
herramienta que, en su condición de líder político, supo
orientarlo en diferentes momentos para atacar el atraso y
demostrar la ruta hacia la prosperidad. ¡Cuánto hace falta ese
perfil en la política y en la dirección de nuestros países!
La tarea queda allí, en las agendas de los
centroamericanos que pudimos, en espacios selectos,
reflexionar sobre un pasado lleno de experiencias y
testimonios que indican claramente las brechas a cerrar para
lograr un futuro brillante para todos los ciudadanos de la
región centroamericana.