REICE

Revista Electrónica de Investigación en Ciencias Económicas

Abriendo Camino al Conocimiento

 

Vol. 5, No. 9, enero - junio 2017                                     REICE ISSN: 2308-782X

http://revistacienciaseconomicas.unan.edu.ni/index.php/REICE

revistacienciaseconomicas@gmail.com

 

 

 

Los Procesos de Innovación y los Productores Rurales:

 El Camino Recorrido

 

The processes of innovation and rural producers: the road tour

 

Fecha recepción: abril 20 del 2017

Fecha aceptación: mayo 15 del 2017

 

 

 

 

Ana Lissette Amaya López

https://www.orcid.org/0000-0002-9706-5403

Departamento de Economía Agrícola

Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Managua

amayalopeza@gmail.com

 

 

Resumen

Este artículo presenta una breve aproximación al desarrollo de procesos de innovación dirigidos y aplicados en pequeños y medianos productores rurales (PMPR), enfatizando en los elementos que afectan la generación, apropiación y uso de las innovaciones, teniendo en consideración la forma en que llega y se desarrolla el proceso innovativo, como los espacios con que cuentan para la socialización y generación de conocimientos que soportan el desarrollo de las mismas. El análisis se realiza, considerando los procesos de innovación como aspectos medulares para alcanzar desarrollo. Transitando desde un enfoque central de políticas, hasta el elemento territorial de acción, en un ir y venir de aproximaciones, confirmaciones y apropiaciones, donde el conocimiento, sus espacios, sus vínculos y relaciones constituyen el tejido que soporta, mantiene e impulsa a los participantes a enfrentar y alcanzar nuevos retos. Con esa idea se analiza el quehacer innovativo, centrado en un sector productivo y en dos territorios rurales, tratando de revelar como ha sido la inducción y que resultados se ha alcanzado hasta el momento.

 

Palabras claves: innovación, productores rurales, conocimiento, espacios y relaciones.

 

Abstract

This article, presents a brief approach to the development of innovation processes directed and applied in small and medium rural producers (PMPR). Emphasizing elements that affect the generation, appropriation and use of innovations, taking into consideration the way in which it arrives  and the innovative process is developed, such as the spaces they have for socialization and generation of knowledge that supports the development of them. Considering the innovation processes as core aspects to achieve development. Transitioning from a central policy approach to the territorial element of action, in a coming and going of approximations, confirmations and appropriations, where knowledge, its spaces, its links and relationships are the fabric that supports, maintains and drives the participants to face and reach new challenges. With this idea, the innovative work, centered in a productive sector and in two rural territories, trying to reveal how the induction has been and what results has been achieved so far.

 

Keywords: innovation, rural producers, knowledge, spaces and relationships.

 

 Introducción

 

En las últimas décadas, los temas de competitividad e innovación han sido fundamentales al momento de hablar de desarrollo productivo, las políticas sectoriales han puesto en el centro de la discusión el tema, y la definición del mecanismo a través del cual esto debe ser alcanzado objeto de debate. El desafío ha sido presentado a los entes públicos encargados de desarrollarlos. Sin embargo, se ha descuidado la forma en que estos procesos deben ser introducidos en los espacios locales.

 

La idea central que aquí se plantea  apunta a ver más allá de la linealidad en la introducción de los procesos, y soportar el análisis en la necesidad de considerar a los productores dentro de su espacio productivo, vinculado a la importancia del conocimiento como soporte para la presentación de la innovación, asumiendo en esto, el efecto que sobre ella tienen  los cambios ocasionados en los entornos generales, específicos y territoriales, que bajo las condiciones actuales imposibilitan continuar con la aplicación de soluciones normalizadas, y empujan al reconocimiento de la heterogeneidad de los territorios y de los productores, y por tanto requiere de soluciones y espacios acordes a las necesidades

.

La búsqueda y análisis realizado se hace bajo la percepción de utilidad que el productor tenga en cuanto a la necesidad de introducir innovaciones a su proceso, tomando también como importante la conceptualización que sobre ella tenga. Reconociendo por tanto, un proceso complejo y sistémico, que necesita ser generado y apropiado en respeto al entorno, a los procesos ya establecidos y considerados rutinas por los productores, y sobre esa base encontrar el camino para que pase a formar parte del ADN rural. Por tanto no es por decreto que el agente productivo se vuelve innovador, es un proceso donde las fichas y sus movidas deben ser cuidadosamente estudiadas, considerando el territorio, sus capacidades y sus necesidades, entre otras muchas cosas.

 

Por tanto, se reconoce la necesidad de fomentar espacios donde el conocimiento se traduzca en aprendizaje y a su vez se convierta en rutinas a través de un proceso de aplicación y aproximación sucesiva, con innumerable procesos de prueba y error, y en esa medida apoye necesidades específicas, que puedan ser cubiertas con asistencia externa, generando acompañamientos pertinentes y dirigidos, no generalizados y dispersos.

 

Materiales y métodos

El artículo muestra los resultados de una investigación con aplicaciones prácticas, que se ubica entre los enfoques exploratorios y analíticos. Donde además del proceso de recolección, revisión y análisis de documentos secundarios (informes, documentos conceptuales, revistas, etc.) que estuvo íntimamente vinculada a los temas de innovación en territorios rurales, específicamente en pequeños y medianos productores agropecuarios, se contó también con información primaria proveniente de la aplicación de instrumentos para recolección de datos.

Los datos fueron recopilados a través de la aplicación de una pequeña encuesta, soportándose con entrevistas semi-estructuradas donde a través de una serie de preguntas fueron abordados con los diferentes actores temas sensibles para la investigación, como por ejemplo como se genera una innovación en el espacio rural productivo, de la mano de quien llega, como se adapta la misma, así como la difusión. Los instrumentos estuvieron dirigidos a productores ganaderos en los departamentos de La Libertas y Santo Domingo en Chontales, donde se consideró a 36 productores ganaderos, a representantes gremiales y autoridades municipales.

Resultado y Discusión

El desafío para generar innovaciones dentro del quehacer productivo rural ha sido apasionante por un lado, pero extenuante por otro. La dispersión de enfoques y procesos, aunado a la características propias del sector, han puesto lo propio para superar los desafíos. Sin embargo, el mayor obstáculo enfrentado ha sido armonizar la linealidad con la que se introduce el proceso con la vida misma del territorio, visto este último como espacio donde coexisten una serie de ideas, personas y procesos que dotan su construcción social y la diversidad del mismo. Por lo que el reto, no se enfrenta solo despojando el proceso de las particularidades territoriales, sino conjugándolo con la visión que tienen los sujetos sociales inmersos dentro de esos territorios, respectando sus relaciones internas y la forma en que a lo externo interactúan.

 

En muchos casos, los procesos para la generación de innovación ha sido abanderado por organizaciones no gubernamentales, que con fondos externos (vía préstamo o ayuda) trabajan en las zonas rurales del país, o por los compradores externos que por requerimientos fitosanitarios han inducido la adopción de prácticas más limpias en la cadena de producción.  Ya sea por la vía en que se introduzca, el acceso a la tecnología, ha sido también una limitante para la presentación de mejoras en los procesos.

 

La introducción de cambios innovativos, se encuentra a su vez íntimamente vinculado con el proceso de generación y transferencia de conocimientos, al que sector de pequeños y medianos productores ha estado expuesto, y que desde una apreciación superficial se podría decir que ha sido un proceso pasivo, receptivo y poco interactivo. Con carácter depositario, sobre la base de posibles demandas identificadas con un proceso a priori, y no desde las necesidades inmediatas que el sector plantea.

 

Al indagar sobre los procesos innovativos que han venido siendo desarrollados por el sector de los pequeños y medianos productores rurales, los resultados muchas veces se invisibilizan, sobre todo por la forma en que estos actores conciben a la innovación. Los agentes consideran que están frente a una innovación, si esta es radical, totalmente novedosa, y principalmente si está relacionada con el proceso productivo. Esta forma de interpretar la innovación, propicia la creencia de que en Nicaragua existe un escaso desempeño de la actividad innovadora. Otros tipos de innovación, como la organizativa, o la de procesos, hasta cierto tiempo atrás, estaban poco documentados y visualizados.

 

Sin embargo, en el caso de la innovación, hay que distinguir claramente los dos grandes sectores, el productivo de bienes agropecuarios y el de transformación de los mismos, estos últimos identificados con procesos agroindustriales, transformadores de la producción primaria agropecuaria, forestal entre otras. Así, en el sector vinculado con la producción de bienes agropecuarios, los procesos innovativos son más lentos, altamente dependientes del acceso a oportunidades, conocimiento y redes. La innovación vinculada a los procesos de producción, se relaciona con el uso de prácticas ambientales amigables, a la obtención de producción orgánica en el caso de cultivos, o a la trazabilidad del ganado, que permitan tanto en el caso de los granos como en el caso de la leche, quesos y otros, llegar a mercados de precios justos que compensen los costos de producción y permiten mejorar las condiciones de producción y vida de las familias productoras rurales.

 

Hay que resaltar, que los cambios e innovaciones que ocurren en el sector agropecuario, viene en muchos casos motivados por cambios en el entorno donde los productos obtenidos son comercializados. Así ha sido en el caso del café, el queso, la leche, donde los cambios han sido inducidos por el entorno empresarial, donde los productos tienen necesariamente que adaptarse para mantenerse dentro de esos mercados o tener acceso a otros con mejores condiciones.

 

Es dentro de estas experiencias, que por ejemplo se han dado las adaptaciones a los procesos de producción limpias, que fomentan por ejemplo para el caso de la leche, las prácticas de ordeño limpias, el manejo de la alimentación, el control fitosanitario, a fin de obtener producto superior al que tradicionalmente han obtenido, leche “A” en vez de leche “C”, entre uno de los tantos cambios ocurridos en ese sector.

 

La innovación inducida desde afuera, ha sido características en el sector de pequeños y medianos productores, reconocido por IAASTD en el 2009, cuando apunta que “el esquema de generación de conocimientos, el proceso de aprendizaje social y la innovación en la agricultura que se espera produzcan las condiciones y la viabilidad del desarrollo humano es caracterizado e influenciado por un entrono dinámico en el que los procesos de desarrollo son el resultado de políticas formuladas y aplicadas de acuerdo con los objetivos y promesas de los modelos de desarrollo socioeconómicos”. (IAASTD, 2009).

 

En general, dentro del sector agropecuario nacional se puede señalar que los procesos que apuntan a la introducción de innovación tanto en productos, procesos y organizativa, han estado marcadas por las agendas externas al sector, que en un proceso interpretativo de la realidad y las necesidades locales, han dado sus respuestas para solventar las mismas, y en muchos casos, la innovación ha sido inducida más que generada desde la convicción local para superar la problemática.

 

Esto ha tenido consecuencias fuertes sobre las dinámicas territoriales, y en muchos casos ha generado acomodamiento local, pasividad territorial y un falso sentimiento de esperanza al depositar la confianza y la gestión para la solución en manos de otros, y no en manos de los locales. Y aunque en los últimos años se ha venido trabajando para estructurar mejor el sistema y lograr alcanzar mejoras sustanciales, aún queda camino por recorrer, pues hay que vencer apatía, desconfianza y credibilidad que los productores locales tienen hacia los agentes externos al territorio.

 

Se hace interesante notar, que a pesar de los esfuerzos que organismos públicos y privados han venido realizando en los territorios agropecuarios, la declaración de problemas que afectan a los sectores productivos, sigue teniendo marcada la tendencia hacia los problemas de asistencia técnica, los financieros, los técnicos propiamente dichos en cuanto a acceso a tecnología, y los de mercado junto con los de conocimiento, siguen siendo también relevantes, en el análisis. A como lo muestra el gráfico siguiente, obtenido de la muestra de productores ganaderos encuestados.

  1. Gráfico 1.Problemática del Sector Ganadero 

 

Fuente: Elaboración propia en base a datos recopilados.

 

Los datos obtenidos, ponen sobre la mesa, uno de los problemas en los cuales se ha trabajado desde distintas vías y con distintos actores, relacionado con la vinculación que los productores tienen con el mercado, y a pesar de estar considerada dentro de la política agroindustrial nacional que apunta que “la agro industrialización es parte esencial de la estrategia productiva para producir con mayor valor agregado, y beneficiar a las familias de las zonas rurales menos favorecidas económica y socialmente; esto proceso se vincula a la integración regional y a las oportunidades que el mercado internacional presenta” ((IDR), Programa Nacional de Agroindustria Rural, 2012), la vinculación de los productores con los mercados, aún continua siendo un eslabón débil desde su perspectiva, y se refuerza en la investigación cuando aproximadamente la mitad de los productores encuestados que consideraron los problemas de mercado como relevantes, señalan que en un 50% de ellos, estos problemas casi siempre están presentes y que junto a los problemas de asistencia técnica  y financiamiento son decisivos para ellos.

  1. Gráfico 2.Problemas del Sector Ganadero y su Frecuencia. 

       

Fuente: Elaboración propia con base a información recopilada.

 

La persistencia de esta problemática, puede ser explicada por la poca exposición que a procesos de capacitación sistemática han estado expuestos los productores agropecuarios, y si bien es cierto, se han dado numerosas capacitaciones relacionadas con los distintos proyectos impulsados en los territorios, llevados desde ONG y agencias externas, las mismas ha sido poco pertinente ´para  soportar procesos de innovación que apunten a logar la transformación de la producción agropecuaria obtenida en los territorios. Aunado a esto, se debe considerar que muchos territorios no cuentan con servicios de apoyo a las labores productivas, que permitan el acceso a aquellos insumos necesarios para acercar el productor agropecuario al consumidor final. Esto ha sido señalado en documentos oficiales de política, cuando se reconoce que “sin embargo, existe un serio déficit de oferentes de servicios empresariales. Hay una incipiente articulación productiva y empresarial entre las industrias de apoyo, por ejemplo, la de empaques. Se carece de empresas que provean recipientes con formas no convencionales o que respondan a las necesidades de los consumidores”, ((IDR), Programa Nacional de Agroindustria Rural, 2012)). Todo esto atenta por tanto no solo a la generación de innovación, sino también a la comercialización y sostenimientos de mercados de los pocos productos que han logrado una transformación agroindustrial.

 

En búsqueda de solventar algunas de las limitaciones a las que se enfrenta el sector, el gobierno a través del Ministerio de Fomento, Industria  y Comercio (MIFIC), ha tratado de apoyar al sector, y cuenta con el Laboratorio de Innovación Agroindustrial-LaInnovA, constituida como una unidad de servicios orientada a identificar oportunidades, que permita a los productores realizar procesos de innovación y desarrollo de productos que tengan como base materias primas nacionales. Dentro de las funciones del laboratorio, también se cuentan con los servicios de asesoría dirigida hacia las MYPIME en pro de que se pueda mejorar o sustituir productos, procesos, todo ello dentro de un manejo responsable del medio ambiente, que permita a las empresas aproximarse a mercados internacionales en condiciones de competencia.

 

En el trabajo territorial, se investigó sobre las habilidades y destrezas que los productores ganaderos consideraban poseer para enfrentar los procesos de innovación, al contrastar las limitaciones expresadas por los productores, para generar innovación y competir exitosamente en los mercados, con las capacidades que como sector ellos consideran tener desarrolladas, se puede observar los vacíos que alrededor del conocimiento que poseen, así como de las habilidades y destrezas que tienen. La tabla 1 ilustra que básicamente su conocimiento está consignado a la actividad productiva que realizan, de la misma manera sus habilidades y destrezas, siendo esto una seria restricción para impulsar procesos distintos, a lo que por generaciones ha aprendido.

 

  1. Tabla 1.Stock de Conocimiento, habilidades y destrezas. 

Stock de Conocimiento, Habilidades y Destrezas

Productores Ganaderos. Muestra

Conocimiento

Habilidades

Destrezas

Manejo Animal

Liderazgo

Ordeño

Manejo de Finca

Comunicación

Monta

Sanidad Animal

Asociatividad

Vacunar

Genética

Organización

Herrar

Producción de leche

 

Conducir

Alimentación de ganado

 

 

Fuente: Elaboración propia, con base a información recopilada.

 

Sumado a esto, la realidad ha mostrado que el modelo seguido para la introducción de innovación, sigue siendo de final de tubo, o modelo “Pipeline”, donde se da la visión de beneficiado y no de generador de innovación, sistema que por muchos años ha estado presente en el quehacer institucional del país, donde los centros internacionales generadores de conocimiento están en la parte superior del modelos y los beneficiarios de las mismas al final, modelo ampliamente utilizado entre los años 60´s y 70´s en países en desarrollo e impulsado desde organismos internacionales como el Banco Mundial, a través del modelo de extensión agrícola que fomentaba la capacitación y las visitas, conocido como T&V por sus siglas en inglés. El modelo señalado gráficamente es mostrado por Biggs (2007) de la siguiente manera:

 

 

  1. Figura 1. Modelo Pipeline 

 

Fuente: Tomado de (Biggs, 2007). Traducción propia.

Si bien es cierto la forma en que se introduce el proceso de innovación ya es en sí un problema, se hace mayor cuando producto de esa aplicación se desconoce la dinámica o problemática territoriales, y los comportamientos que la misma tiene, así como su reacción vaivenes, de forma tal que la solución en cascada no articula con el comportamiento fluctuante de la problemática territoriales en general o de los productores agropecuarios en particular, generándose un fraccionamiento de la acción, que al final llega al productor pero el efecto que sobre sus rutinas, hábitos o la percepción de utilidad que tiene sobre los nuevos procesos es muy pobre, abandonando de esta manera el proceso y continuando con lo que tiene seguro que funciona y sobre los cuál controla. Por tanto, los procesos innovativos se ven restringidos por un lado por la linealidad con la cual los mismos fueron concebidos y por otro lado por la restricción de credibilidad que sobre ellos tienen los productores.

 

El efecto de todas las políticas de corte neoliberales aplicadas durante los años 90´s y una parte del 2000, en palabras de Bocchetto (2008) provoco que “las instituciones de ciencia y técnica fueran expuestas explícitamente a las reglas del mercado, en el marco del debilitamiento de lo público.

 

El corto – plazo delimitó sus decisiones y el requerimiento de recurrir casi exclusivamente a fondos externos para financiar sus actividades las aproximó a la figura de consultoras públicas debilitadas en identidad y visión de futuro, empobrecidas en la dotación de recursos humanos, limitadas en inversiones estratégicas, desintegradas internamente, vulnerables (al borde de la privatización o extinción) y aisladas de la Sociedad” (Bocchetto, 2008),  marcando esto, un etapa densa para visibilizar resultados favorables a los espacios territoriales y a los pequeños y medianos productores en particular, acrecentando la brecha entre lo actuado y la necesidad de impulsar procesos de innovación sociales y promotores de desarrollo.

 

En general y sobre la base de los hallazgos puede señalarse que en el país el proceso de innovación, ha sido implementado desde una perspectiva lineal y exógena a los territorios, con resultados hasta el momento poco satisfactorios y con escaza apropiación.

La visión dada al proceso de innovación se apega mucho al modelo “pipeline”, visto ello, como un proceso que tiene su origen en agentes externos, centros de pensamiento externos al país, para luego pasar a ser parte de políticas y programas nacionales, que es introducida en los territorios a través de agentes nacionales o no, y recibida finalmente por el beneficiarios de la misma, por ello se le conoce como modelo  de tubería, discusión que es planteada por Biggs (2007), y que gráficamente se ilustra de la siguiente manera:

 

 

  1. Figura 2.Etapas del proceso de Innovación 

 

Fuente: Tomado de (Biggs, 2007). Traducción propia.

La forma en que los procesos para la generación de conocimiento que propicie innovaciones fueron introducidos en el país, solo refuerza lo que por años los países desarrollados han venido impulsando, una generación en función de sus intereses y necesidades, acorde con los modelos económicos en auge, con poco respeto y pobre vinculación a las necesidades reales, la innovación es llevada, no generada en espacios propios y acorde a la problemática local, sino que “la sensación que prima es de un norte exportador de conocimiento y un sur importador y consumidor de éste. La dependencia intelectual del sur ha sido analizada desde varios ángulos. Primero, las categorías y los conceptos diseñados en el primer mundo pueden tener una escasa aplicación cuando éstos se insertan en contextos sociales y culturales distintos, hasta tal punto que pueden volverse disfuncionales y contraproducentes”. (Ticknert, 2012)

 

Existen fuertes argumentos sobre la capacidad limitada que los países en desarrollo poseen para la generación de conocimiento propio, incidiendo de esta manera en la cierta imposibilidad de generar soluciones a problemas propios, al respecto Ticknert (2012) , señala no solo la dependencia que el sur tiene del conocimiento generado por el norte, sino también apunta al hecho de que este proceso refuerza la negación que el sur tienen para convertirse en agentes activos generadores de conocimiento, señalando “que cualquier proceso de transmisión de conocimiento entre el norte y sur implica procesos de dominación, explotación y hegemonía” (Ticknert, 2012).

 

Por tanto generar procesos de generación de conocimiento pertinentes para la realidad local, se complejiza, no solo por la aceptación en muchos casos de categorías estáticas que pretenden servir para explicar todo tipo de entorno, sino por la incapacidad local para agruparse y generar procesos autónomos que sean útiles a sus realidades. Generándose por tanto, procesos que pretenden impulsar nuevas formas de hacer las actividades productivas, los cuales terminan chocando con filtros locales, que al fin son los responsables de dejar pasar o no el conocimiento que es llevado, y al contrastar la utilidad del mismo versus la necesidad, se termina escuchando pero no usando.

 

Sintetizando los diversos aspectos abordado se observa que en un período histórico relativamente corto, aproximadamente 45 años, el país en general y los pequeños y medianos productores rurales en particular, han estado expuestos a diversos procesos de generación y transferencia de conocimiento, la mayoría de ellos, con un sentido estrictamente depositario, donde la celeridad con que cambiaban los planes de desarrollos, así como las líneas y sectores estratégicos para impulsar ese desarrollo fue evidente. Es dentro de esos escenarios, que el papel de los PMPR, se ha tenido que adaptar, y el desarrollo obtenido a través de estos procesos ha sido poco evidenciado.  

   

Se encuentra claramente revelada la política aplicada, pero no los resultados obtenidos en los sectores seleccionados. Siendo pocas y pobremente conocidas las sistematizaciones realizadas, que muestren o permitan ubicar claramente el avance obtenido, así como los impactos alcanzados.

 

Los gobiernos, y los planes han cambiado, pero la realidad en que se encuentran los PMPR ha cambiado poco, sigue estando presente serios problemas estructurales, limitaciones en cuanto a la disponibilidad y acceso a recursos, conceptualizaciones diferentes en cuanto a la importancia del sector, entre otros.

 

Conclusiones

La generación y transferencia de conocimiento, no solamente se ha caracterizado por ser depositaria en la mayor parte del período, sino también por ser poco incluyente de las verdaderas necesidades de los actores locales, acomodada a demandas tecnológicas externas, acorde a modas y realidades distintas a las nacionales, dispersa en temáticas y fuentes generadoras, fraccionada en territorios y sin reconocimiento de las capacidades propias de los productores. Se han aplicado modelos genéricos, sin el debido reconocimiento de las potencialidades individuales, colectivas y sociales que sus receptores poseen. Por tanto, los resultados obtenidos han sido escasamente exitosos, dándose un arrastre sostenido en el tiempo, de problemáticas similares a las que por muchos años estos sectores productivos han enfrentado. Y, los resultados que pueden ser señalados como exitosos, tienen como componentes, acompañamiento externo en temas técnico, financiero y de mercado, que permite a los productores agrupados obtener ventajas, que luego se han traducido en mejoras de sus medios de vida.

 

Quedando a su vez evidenciada, la proliferación de organismos de apoyo al sector, que si bien con buenas intenciones, no necesariamente con resultados positivos. Se observó que alrededor del sector de PMPR han transitado no solo distintos organismos estatales de acompañamiento tecnológico, financiero, entre tantos, sino también una cantidad considerable de actores no gubernamentales, que nutrieron su trabajo con las grandes limitaciones que enfrenta el sector, y al igual que el sector estatal, han obtenido resultados dispersos y relativamente poco sostenibles en el tiempo y poco aplicados al quehacer rutinario de los sectores donde se han impulsados. Todo el actuar organizacional e institucional, en cierta medida ha sido apoyado por recursos externos, provenientes tanto de organismos de ayuda multilateral, como de ayuda bilateral entre países, y aunque fueron muchas las acciones, los recursos técnicos, humanos y financieros invertidos la situación del sector ha cambiado poco.

 

En todo el proceso analizado, el papel de los organismos financieros internacionales ha sido de vital importancia, dado que en muchos casos estos organismos han sido la puerta por donde han llegado modelos tecnológicos genéricos, e impulsados en los distintos grupos productivos. Con la cantidad de recursos invertidos los resultados obtenidos hubiesen sido distintos, si como país se hubiese contado con un modelo propio a impulsar, nacido de un proceso de conciliación entre los intereses de entre actores públicos y privados.

 

Y aunque se reconoce algunas experiencias exitosas, en general se ha mejorado la capacidad de los productores para ir definiendo su agenda y proponiendo puntos de interés en la agenda pública, hoy los procesos de negociación que impulsan los productores organizados  contienen intereses propios, y no solo se constituyen en firmantes de una demanda, presentada por alguien externo al sector.

 

Sin embargo, el sector agropecuario en general sigue manifestando problemas históricos, vinculados con los bajos niveles de productividad en sus principales actividades económicas, en muchos casos con problemas de competitividad, bajos procesos innovativos, que limitan su desarrollo. Ello es explicado por la débil participación que los mismos han tenido en la definición de acciones, han sido receptores finales de procesos identificados y diseñados externamente, la innovación ha querido ser impulsadas, pero desde una visión de tubería, lo que cercena en muchos casos procesos más adecuado a la realidad concreta en la que estos productores se desenvuelven.

 

Los productores, expuestos a modelos de desarrollo desarraigados de su realidad presentan demandas precisas de conocimiento, acompañamientos y otros aspectos, mismas que deben ser eficientemente canalizadas, para dar paso a procesos de generación y transferencia de conocimiento, que no queden fragmentados y dispersos, sino que por fin inicien la consolidación de un sector dinámico en su proceso de generación, transferencia y uso del conocimiento. Es por ello, que la creación de espacios para la socialización, el debate y el compromiso, es un paso necesario, urgente y determinante, para que los productores recuperen confianza en los gestores del conocimiento, no solo el sector público con sus ministerios y programas, sino también la academia, el sector privado quien junto con los suplidores de servicios y financiamiento, entre otros, sean partícipes activos del proceso.

 

Aunque no se puede negar el esfuerzo realizado por todos los actores en su momento, si debe ser reconocido que el mismo al ser guiado por intereses en muchos casos exógeno a los expresados por productores y territorios, alcanzaron resultados fragmentados, insuficientes para generar arrastres o derrames, parciales y condicionados a determinadas condiciones, donde por lo general el resultado era efímero, no solo en su alcance sino en el tiempo, haciendo por tanto urgente el rescate del saber popular, pero encauzado en procesos de acompañamiento que respete el mismo, y lo complemente, no lo sustituya, ni lo quiera adaptar a condiciones que no son las propias. Para ello, no solo se requiere voluntad, políticas, sino espacios propicios que permitan la búsqueda y respuestas complementadas a desafíos particulares. Algunos lineamientos surgidos del análisis se presentan en el capítulo siguiente, que presentan pautas para la generación de espacios para la socialización y generación de conocimiento productivo.

 

En general, la tendencia mundial en cuanto a la generación de desarrollo, pasa por reconocer actualmente la importancia de la innovación, pero no la innovación importada, sino la que nace de las necesidades, la que rompe los esquemas establecidos y da nuevo uso a viejos recursos, como lo señala Bocchetto (2008), investigador uruguayo, “el nuevo modo de innovar se construye sobre la base de valores, saberes, creatividad y compromiso de la gente, recreando identidad con el logro compartido…No se avanza hacia el desarrollo si no se accede a la innovación. Pero, el acceso a la innovación no implica que se logre desarrollo. Es esencial construir institucionalidad para que los sistemas de innovación y las estructuras que viabilizan los procesos de desarrollo rural se integren para asegurar un crecimiento sustentable, con inclusión y equidad social. Existen caminos para recorrer este desafío” (Bocchetto, 2008). Hay que encontrarlos.

 

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